Protocolo para la prevención y respuesta ante conductas sexuales inapropiadas, acoso y abuso de poder

Nuestro compromiso con la seguridad de la comunidad

Propósito

Este protocolo tiene como objetivo:

  • Garantizar un entorno seguro, sagrado y respetuoso para todos los miembros de la comunidad Hridaya —participantes en programas, profesores y miembros del equipo— en nuestros centros de Francia y México.
  • Prevenir cualquier forma de acoso o abuso, incluidos aquellos de naturaleza sexual, laboral o relacionados con los programas.
  • Establecer procedimientos claros para informar, abordar e investigar incidentes.
  • Alinear las prácticas de la organización con la legislación aplicable.

Compromiso con la seguridad de la comunidad

En Hridaya estamos comprometidos con cultivar un espacio arraigado en el amor, la conciencia, la dignidad y el respeto hacia todos. Desde este espíritu, mantenemos una posición clara: el acoso sexual, el abuso sexual, las conductas sexuales coercitivas, la explotación de las dinámicas de poder y cualquier forma de conducta sexual no consentida no tienen cabida en nuestra comunidad.

Cualquier acción que vulnere el consentimiento, haga un uso indebido de una posición de autoridad o de autoridad espiritual, genere condiciones inseguras o comprometa la dignidad, la libertad o la autonomía de otra persona es contraria a los fundamentos éticos y espirituales de Hridaya Yoga.

Todas las denuncias serán recibidas con cuidado y tomadas en serio. Hridaya se compromete a responder con equidad, confidencialidad, compasión y dedicación a la seguridad e integridad de la comunidad. Cuando corresponda, Hridaya podrá implementar medidas administrativas provisionales, incluidas la suspensión o restricción de la participación en actividades, mientras se lleva a cabo una revisión o investigación.

Ámbito de aplicación

Este protocolo se aplica a:

  • Todos los participantes en programas, profesores y miembros del equipo de Hridaya Yoga.
  • Cualquier actividad, programa, sesión, reunión o comunicación organizada, patrocinada, acogida o autorizada oficialmente por Hridaya, incluidos retiros, módulos, talleres, sesiones individuales, reuniones grupales y comunicaciones en línea, así como las interacciones con miembros del equipo cuando actúan en el ejercicio de sus funciones profesionales.
  • El acoso o el abuso que ocurra en cualquier dirección, incluyendo:
    • Profesor/miembro del equipo → participante
    • Participante → profesor/miembro del equipo
    • Participante → participante
    • Profesor/miembro del equipo → profesor/miembro del equipo

 

Hridaya podrá revisar incidentes ocurridos fuera de nuestras instalaciones o actividades oficiales cuando existan dinámicas de poder relevantes, riesgos para la seguridad o un impacto directo sobre la comunidad. La decisión de revisar o no dichos incidentes quedará a criterio de Hridaya, reconociendo que no todas las interacciones privadas entre personas adultas pertenecen al contexto de la organización ni al ámbito de este protocolo.

Nota: Este protocolo constituye un proceso interno de la comunidad y no sustituye la función de las autoridades legales ni el derecho de cualquier persona afectada a buscar apoyo jurídico o presentar una denuncia penal. En la mayoría de las situaciones, la decisión de emprender acciones legales corresponde a la persona afectada. Hridaya puede proporcionar información sobre las opciones legales disponibles, ofrecer acompañamiento si la persona afectada decide presentar una denuncia y cooperar con investigaciones legítimas realizadas por las autoridades competentes. Hridaya también podrá adoptar las medidas apropiadas, incluida la cooperación con las autoridades, cuando exista una obligación legal, un riesgo inminente para la seguridad o la posibilidad de que un menor u otra persona vulnerable esté en situación de riesgo.

Principios de Hridaya que orientan este proceso

  • Dedicación al Corazón Espiritual: Todas las acciones, decisiones e interacciones están guiadas por el Corazón Espiritual, honrando la verdad, la integridad y el carácter sagrado de cada persona de la comunidad.
  • Claridad: La comunicación es clara, honesta y específica, garantizando que todos los miembros de la comunidad comprendan las expectativas relacionadas con la conducta, el consentimiento y la seguridad.
  • Coeur de Lion —Coraje y Compasión—: Abordamos todas las situaciones con coraje, compasión e integridad, respondiendo de manera diligente y ética a las conductas inapropiadas.
  • Comunicación transparente: Nos comprometemos a cultivar un diálogo abierto y consciente dentro de la comunidad para generar confianza, facilitar la comunicación segura de preocupaciones y promover la responsabilidad.
  • Compromiso y responsabilidad: Cada miembro de la sangha —profesor, miembro del equipo o participante— es responsable de respetar los principios éticos de la organización y contribuir a la seguridad y el bienestar de los demás.
  • Participación inclusiva: Se invita a todas las personas a contribuir a la creación de un entorno seguro, respetuoso y armonioso que fomente la responsabilidad individual y colectiva.
  • Reverencia por la singularidad de cada ser: Se respetan la dignidad, autonomía y naturaleza sagrada de cada persona. El acoso o el abuso, bajo cualquier forma, son inaceptables.
  • Seguridad y apoyo: Nos comprometemos a cultivar un entorno seguro, compasivo y respetuoso en el que las personas afectadas reciban apoyo y cuidado, se adopten medidas de protección apropiadas y las conductas inapropiadas se aborden mediante un proceso cuidadoso, empático y responsable.
  • Integración encarnada: Las enseñanzas espirituales se viven a través de acciones concretas: tratando con respeto a todos los miembros de la sangha y asegurando que las enseñanzas sagradas nunca sean utilizadas para manipular o causar daño.

Consentimiento y conciencia de las dinámicas de poder en Hridaya

En Hridaya, el consentimiento para cualquier forma de intimidad debe ser explícito, entusiasta, continuo y otorgado libremente. El consentimiento puede retirarse en cualquier momento, y dicha retirada debe ser respetada de inmediato.

Por sí solos, los siguientes elementos no constituyen consentimiento:

  • La percepción de coqueteo o atracción
  • La calidez, amabilidad o apertura
  • Los contextos tántricos, espirituales o de intimidad emocional
  • La ausencia de una negativa verbal o de resistencia
  • Las interacciones previas, la familiaridad o relaciones anteriores

 

Cualquier conducta de carácter sexual que ocurra en un contexto de desequilibrio de poder —dentro del ámbito de este protocolo— se considera de alto riesgo y estará sujeta a un escrutinio especialmente cuidadoso, independientemente de la intención.

Las transgresiones de límites pueden producirse sin que exista penetración, fuerza explícita o actos sexuales manifiestos.

El impacto, el contexto, la persistencia y las dinámicas de poder son elementos centrales a la hora de evaluar una conducta.

La percepción de reciprocidad, la interpretación errónea de señales o las referencias a contextos espirituales, tántricos o energéticos no excusan ni justifican la transgresión de límites.

Medidas de prevención

Formación anual sobre ética y límites
  • Todos los profesores y miembros del equipo deberán completar cada año una formación sobre ética y límites. Todos los nuevos integrantes del equipo deberán completarla antes de comenzar su servicio. La formación aborda el consentimiento, la conducta apropiada, las leyes pertinentes y la visión de Hridaya sobre la sexualidad y las relaciones sagradas.

Acuerdos

Personal formado
  • Todos los profesores y miembros del equipo que participen en un programa deberán contar con la aprobación del responsable de la sangha (Head of Sangha), en consulta con profesores sénior cuando sea necesario.

Protocolo de respuesta

A. Presentación de una denuncia

Las denuncias pueden presentarse mediante:

  • Correo electrónico a la dirección confidencial del centro en el que haya ocurrido el incidente:
  • Formulario de Google correspondiente al centro donde ocurrió el incidente, que podrá enviarse de forma anónima:
  • Hablando directamente con un profesor de confianza. Para iniciar el proceso formal de revisión, se pedirá igualmente a la persona que presenta la denuncia que la envíe mediante el formulario de Google del centro correspondiente.
 

Las denuncias serán revisadas por el Comité de cuidado y responsabilidad del centro correspondiente, integrado por profesores y administradores de confianza y con una larga trayectoria en la comunidad.

Todas las denuncias recibirán el mismo tratamiento, independientemente de que la persona señalada por una conducta inapropiada sea profesor, participante en un programa o miembro del equipo.

Las denuncias anónimas se revisarán en la medida de lo posible. Sin embargo, el anonimato puede limitar la capacidad de Hridaya para recopilar información adicional, realizar una revisión completa, comunicar actualizaciones o implementar determinadas medidas de apoyo, protección o corrección.

Nota: La mayoría de las denuncias se gestionarán mediante el proceso interno de revisión de Hridaya y con el mayor grado de privacidad posible. En situaciones excepcionales —por ejemplo, peligro inmediato, implicación de un menor, riesgo continuado de daño o conductas cuya notificación pueda ser legalmente obligatoria— Hridaya puede verse en la necesidad de ponerse en contacto con las autoridades competentes. Siempre que sea posible, hablaremos previamente con la persona afectada y le ofreceremos apoyo antes de dar este paso.

 

B. Respuesta inicial y medidas provisionales de seguridad

Al recibir una denuncia, el Comité de cuidado y responsabilidad iniciará una respuesta inicial centrada en la seguridad, el apoyo y la estabilización, seguida de una revisión administrativa destinada a recopilar y valorar la información pertinente y determinar las medidas organizativas apropiadas.

Cualquier miembro del Comité que tenga un conflicto de interés personal, profesional o de otra naturaleza relacionado con el asunto o con las personas implicadas deberá declararlo y abstenerse de participar en el proceso.

Acciones inmediatas
Objetivo: prevenir daños adicionales y estabilizar la situación.

  • Revisar la denuncia, evaluar las necesidades inmediatas de seguridad, identificar las medidas administrativas provisionales apropiadas, asignar responsabilidades y establecer un plan claro para el seguimiento, el apoyo y la revisión.
  • Impedir temporalmente el contacto entre la persona afectada y la persona cuya conducta se encuentra bajo revisión.
  • Si la persona cuya conducta está siendo revisada es profesor o miembro del equipo, retirarla inmediatamente de la enseñanza, el servicio o la participación en programas o actividades de Hridaya hasta que la situación se resuelva.
  • Si la persona cuya conducta está siendo revisada es participante en un programa, restringir o suspender su asistencia a programas, clases o actividades grupales cuando sea necesario para garantizar la seguridad.
  • Dejar claro que cualquier suspensión, restricción o apartamiento temporal del contacto, de la enseñanza, del servicio, de los programas o de las actividades constituye únicamente una medida preventiva. Estas medidas tienen como finalidad favorecer la seguridad mientras se examina el asunto y no constituyen una conclusión ni una determinación respecto de la conducta denunciada.
  • Mantener un contacto de apoyo con la persona afectada, basado en su consentimiento, para evaluar sus necesidades, proporcionarle el apoyo adecuado y favorecer que continúe sintiéndose segura.
    • Ofrecer apoyo espiritual inmediato y una persona de contacto de confianza.
    • Explicar que Hridaya proporciona orientación espiritual, no atención de salud mental, y animar a la persona a buscar el apoyo de un profesional cualificado de salud mental cuando sea necesario.
    • Preguntar explícitamente qué tipo de apoyo necesita la persona afectada, por ejemplo escucha, espacio, información sobre el proceso o acompañamiento.
    • Cuando sea apropiado, proporcionar con delicadeza información sobre la posibilidad de denunciar la situación ante las autoridades locales.
    • Acompañar a la persona afectada ante las autoridades locales si decide presentar una denuncia y solicita dicho apoyo.
    • Respetar la confidencialidad y el anonimato en la medida de lo posible, explicando al mismo tiempo cualquier limitación derivada de obligaciones legales, riesgos inmediatos para la seguridad o de los requisitos de un proceso de revisión equitativo.
    • Proporcionar actualizaciones claras sobre el proceso cuando corresponda.
    • Continuar realizando seguimientos periódicos, respetando los límites y la disponibilidad de la persona afectada.
    • Nunca amenazar, discriminar ni imponer consecuencias negativas a una persona por presentar de buena fe una denuncia o participar en el proceso.
  • Tratar a la persona cuya conducta se encuentra bajo revisión con dignidad y respeto.
  • Ofrecerle, durante el período de pausa inmediata, un seguimiento y apoyo espiritual apropiados, siempre que esto no comprometa la seguridad de la persona afectada, la integridad de la revisión o el trabajo de las autoridades, en caso de estar implicadas.

 

Durante la respuesta inicial y la revisión administrativa, la seguridad de la comunidad tendrá prioridad sobre la reintegración social o comunitaria.

La participación de la persona cuya conducta está siendo revisada en encuentros sociales, celebraciones o espacios informales de la comunidad no tendrá prioridad sobre la seguridad, estabilidad y bienestar de la persona afectada o de la comunidad en su conjunto, incluso cuando todavía no se haya llegado a una determinación formal.

 
C. Revisión administrativa y determinación

Tras la respuesta inicial, el Comité de cuidado y responsabilidad llevará a cabo una revisión administrativa equitativa, cuidadosa y confidencial. Las medidas provisionales de seguridad y apoyo podrán mantenerse o modificarse a medida que se disponga de nueva información.

El propósito de la revisión es comprender la preocupación planteada, evaluar sus implicaciones para la seguridad individual y comunitaria y determinar qué medidas debe adoptar Hridaya dentro de su ámbito organizativo y comunitario. Este proceso es de naturaleza administrativa y no determina culpabilidad penal ni responsabilidad civil.

El Comité de cuidado y responsabilidad:

  • Revisará la denuncia y toda la información pertinente proporcionada.
  • Invitará a la persona afectada, cuando sea necesario, a aportar o aclarar información adicional relevante, evitando repeticiones innecesarias o ejercer presión para que vuelva a relatar su experiencia.
  • Entrevistará a la persona cuya conducta se encuentra bajo revisión.
  • Entrevistará a testigos cuando corresponda.
  • Revisará otras comunicaciones, documentos o información pertinentes cuando sea apropiado.
  • Mantendrá la comunicación con la persona afectada durante todo el proceso, proporcionándole actualizaciones, explicando los siguientes pasos, recibiendo información adicional relevante y conversando sobre las necesidades continuas de seguridad o apoyo.
  • Proporcionará a la persona cuya conducta está siendo revisada una oportunidad razonable de responder a las preocupaciones relevantes para la revisión.
  • Evaluará la información disponible teniendo en cuenta la naturaleza, el contexto, el impacto, la persistencia y la gravedad de la conducta, así como las dinámicas de poder, patrones de comportamiento o riesgos para la seguridad individual o comunitaria que puedan ser pertinentes.
  • Determinará las medidas de protección, corrección, restauración, responsabilidad u otras medidas administrativas que resulten apropiadas de conformidad con la sección Resoluciones y medidas administrativas de este protocolo.
  • Comunicará el resultado a la persona afectada y a la persona cuya conducta haya sido revisada en la medida que resulte apropiada, respetando la confidencialidad, la privacidad, la seguridad y la equidad.
  • Documentará el proceso de manera confidencial, incluida la información considerada, las medidas provisionales y definitivas, las decisiones adoptadas y los motivos de dichas decisiones.

 

Toda conversación realizada como parte de este proceso tiene como finalidad contribuir a la evaluación de la seguridad, al cumplimiento de los lineamientos, a la protección de la comunidad y a la toma de decisiones administrativas.

Estas conversaciones no pretenden determinar responsabilidad penal ni reproducir la función de las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley.

Los principios de confidencialidad, privacidad y prevención de daños se aplican a todas las partes implicadas en el proceso.

Todas las personas serán tratadas con dignidad y respeto durante la revisión, y cualquier medida administrativa resultante se basará en la información disponible, la proporcionalidad, las consideraciones de seguridad y el contexto específico de la situación.

 
D. Pautas para una comunicación empática

Todas las interacciones con las personas afectadas priorizarán el respeto, la seguridad y la autonomía.

Esto significa:

  • La participación es voluntaria y avanza al ritmo de la persona afectada.
  • No se ejercerá presión para que relate detalles o para que tenga que volver a narrar una experiencia que pueda hacerle revivir lo sucedido.*  
  • No se formularán preguntas del tipo “¿por qué?” ni se cuestionarán sus percepciones.
  • No se reinterpretará espiritualmente, minimizará, justificará ni tratará de atribuir un significado a lo ocurrido.
  • Se expresará con claridad que, si ocurrió una conducta inapropiada, la responsabilidad corresponde a la persona que llevó a cabo dicha conducta.

 

*Aunque nuestro propósito principal es ofrecer apoyo y garantizar la seguridad, una solicitud de revisión formal o la consideración de posibles medidas de protección puede requerir que formulemos preguntas aclaratorias sobre lo ocurrido. Limitaremos estas preguntas a aquello que sea necesario para comprender la preocupación, evaluar las necesidades de seguridad y garantizar un proceso equitativo para todas las personas implicadas. Las formularemos con cuidado y transparencia, explicaremos por qué se necesita la información y evitaremos pedir a la persona afectada que repita detalles innecesariamente. 

La autonomía, dignidad y capacidad de decisión de la persona afectada serán respetadas durante todo el proceso, salvo cuando obligaciones legales o riesgos inmediatos para la seguridad requieran actuar de otro modo.

 

E. El papel de Hridaya durante todo el proceso
  • Sostener la situación con presencia, amor, compasión y confianza, honrando los valores que apreciamos profundamente en Hridaya y procurando no caer en el juicio, la proyección, la minimización o la demonización de ninguna persona.
  • Proporcionar apoyo espiritual y comunitario apropiado tanto a la persona afectada como a la persona cuya conducta se encuentra bajo revisión, asegurándonos de que dicho apoyo no comprometa la seguridad, la confidencialidad ni la integridad de la revisión.
  • Disponer de un profesor con experiencia que pueda ofrecer apoyo espiritual tanto a la persona afectada como a la persona cuya conducta se encuentra bajo revisión en cualquier etapa del proceso. Cuando sea apropiado, se asignarán personas de apoyo diferentes para evitar conflictos de interés y preservar límites adecuados.
  • Explicar claramente el alcance del papel de Hridaya, incluido el hecho de que Hridaya ofrece orientación espiritual, apoyo comunitario y un proceso administrativo interno, pero no proporciona atención de salud mental ni determina responsabilidad penal o civil.
  • Cuando sea apropiado, animar a las personas implicadas a buscar apoyo de profesionales cualificados en salud mental, derecho, medicina u otros ámbitos pertinentes.
  • Cooperar con las autoridades locales cuando exista una obligación legal o cuando sea necesario para abordar una preocupación creíble e inmediata relacionada con la seguridad.
  • Hridaya se reserva el derecho de implementar medidas administrativas, incluidas la suspensión, restricción, exclusión o retirada de actividades o responsabilidades, en función de las evaluaciones de seguridad y de sus responsabilidades como organización, independientemente de que se haya presentado o no una denuncia penal.
 
F. Cuidado de la comunidad, confidencialidad y prevención de daños

Durante cualquier proceso en curso, Hridaya trabajará activamente para prevenir daños secundarios derivados de:

  • Rumores o relatos informales
  • Polarización dentro de la comunidad
  • Búsqueda de aliados o presión sobre la persona afectada
  • Especulación pública o justificación espiritualizada de los acontecimientos

 

La confidencialidad es una responsabilidad compartida. Se espera que los miembros de la comunidad se abstengan de difundir información, interpretaciones u opiniones que puedan comprometer la seguridad, la dignidad o la integridad del proceso.

El Comité de cuidado y responsabilidad podrá adoptar medidas para limitar la exposición, aclarar límites y proteger a todas las partes frente a daños adicionales. Al mismo tiempo, si existe una preocupación real relacionada con la seguridad, Hridaya puede necesitar comunicarla a la sangha. Cualquier comunicación de este tipo se realizará únicamente a criterio de Hridaya y cuando se considere necesaria para abordar una preocupación genuina por el bienestar de los miembros de nuestra comunidad.

Resoluciones y medidas administrativas

Hridaya podrá implementar medidas administrativas siempre que la información disponible indique una preocupación creíble relacionada con conductas sexuales inapropiadas, transgresiones de límites, abuso de poder, conductas coercitivas o de explotación, o comportamientos que puedan comprometer la seguridad, dignidad, confianza o bienestar de una persona o de la comunidad.

Las medidas administrativas no requieren necesariamente una determinación de conducta ilegal.

Dependiendo de las circunstancias, podrán aplicarse como medidas preventivas, de protección, correctivas, restaurativas, de responsabilidad o de carácter organizativo.

Al determinar las medidas apropiadas, el Comité de cuidado y responsabilidad podrá considerar, entre otros factores relevantes:

  • La naturaleza, gravedad y contexto de la conducta
  • Si la conducta implicó coerción, manipulación, explotación o un desequilibrio de poder
  • El impacto sobre la persona afectada
  • La seguridad y el bienestar de la comunidad
  • Si el comportamiento parece aislado, reiterado o parte de un patrón más amplio
  • La disposición y capacidad de la persona que actuó de manera inapropiada para asumir responsabilidad, respetar los límites y participar en procesos correctivos o de reflexión
  • La necesidad de preservar la confianza en Hridaya y en sus principios éticos

 

Entre las posibles medidas administrativas se incluyen, sin limitarse a ellas:

  • Advertencias verbales o escritas
  • Exclusión de actividades, programas o espacios comunitarios de Hridaya
  • Suspensión o retirada de funciones de enseñanza, servicio, equipo u otras responsabilidades organizativas
  • Limitación de la participación en programas o actividades comunitarias
  • Formación, supervisión, mentoría o procesos reflexivos obligatorios
  • Acuerdos relacionados con la comunicación, el contacto o los límites
  • Procesos mediados, restaurativos o orientados a la reparación, cuando sean apropiados y la persona afectada los acepte voluntariamente

 

Las medidas disponibles en el marco de este protocolo están limitadas al ámbito organizativo y comunitario de Hridaya.

Hridaya no determina responsabilidad penal o civil, pero puede actuar dentro de su propio ámbito para preservar la seguridad, la responsabilidad, la confianza y los principios éticos.

Hridaya podrá implementar medidas inmediatas de protección mientras se revisan las denuncias.

Durante todo el proceso se ofrecerán a las personas afectadas apoyo, acompañamiento y, cuando resulte apropiado, derivaciones a profesionales externos.

Hridaya cooperará con las autoridades locales cuando así lo exija la ley, cuando lo recomiende asesoramiento jurídico o cuando sea necesario para responder a preocupaciones creíbles e inmediatas relacionadas con la seguridad.

Cuando el Comité de cuidado y responsabilidad haya implementado medidas administrativas —incluidas la exclusión o restricción de acceso a Hridaya, a sus actividades, funciones, programas o espacios comunitarios— cualquier reintegración no será automática.

Podrá retrasarse, limitarse, condicionarse o denegarse dependiendo de la naturaleza de la conducta, las consideraciones de seguridad, la responsabilidad demostrada y el bienestar de la persona afectada y de la comunidad en su conjunto.

Cualquier consideración relativa a la reintegración priorizará:

  • La seguridad y autonomía de las personas afectadas
  • La prevención de daños adicionales
  • El restablecimiento de límites apropiados
  • La confianza y la integridad de la comunidad

 

Cuando se considere apropiada una reintegración, esta solo podrá producirse después de:

  • Haber completado la formación, educación o medidas correctivas requeridas
  • Haber demostrado comprensión del impacto de la conducta —y no únicamente de la intención— y disposición a respetar los límites y las pautas de la organización
  • Ausencia de conductas dañinas reiteradas
  • Una reflexión personal escrita revisada por miembros sénior de confianza de la sangha
  • Una evaluación que determine que la reintegración no compromete la seguridad individual ni comunitaria

 

La reintegración podrá incluir condiciones temporales o permanentes, entre ellas:

  • Participación restringida
  • Supervisión
  • Limitaciones a las funciones de enseñanza o liderazgo
  • Acuerdos de conducta

 

La autoridad final respecto de la reintegración corresponde al Comité de cuidado y responsabilidad, que priorizará la seguridad, la confianza y la integridad de la comunidad.