Retiros de meditación en oscuridad

La perspectiva de Hridaya

Retiros de meditación en oscuridad: No hay nada que temer

“¿Es realmente Kali, mi Madre, negra?
La Desnuda, de más oscura tez,
Ilumina el Loto del Corazón…”
–Ramakrishna

En nuestros centros de Francia y México, ofrecemos retiros de meditación en oscuridad. Aunque esta práctica puede inspirar profundos cambios de conciencia, la perspectiva de pasar algunos días en soledad en completa oscuridad puede llegar a ser abrumadora para quienes lo quieren experimentar por primera vez. A continuación te describimos y explicamos ampliamente el hermoso proceso que se cultiva en el cuarto oscuro.

Desde la perspectiva de Hridaya Yoga, consideramos que ni la oscuridad ni el abismo son algo que temer, ya que lo que realmente somos es también la propia esencia de la oscuridad y la luz. No existen tendencias bestiales en el fondo de nuestro ser. Incluso si así les pudiera parecer a algunas personas, el nirvana se encuentra ahí y el Ser Supremo, la Conciencia, es su trasfondo. En ocasiones, la oscuridad de la angustia, la desesperación o el miedo a la muerte pueden revelar instantáneamente la Conciencia Pura, la dicha no conceptual. Esto se debe al hecho de que existe un salto cuántico entre aquello que parece ser lo inferior y lo superior.

La oscuridad indica asimismo el acto supremo de unificación, el denominado “matrimonio místico”. El abismo no tiene ni cumbre ni fondo.

En la Bhagavad Gita, el inmortal Krishna es el “oscuro”, mientras que Arjuna, el mortal, es el “claro” (símbolos del Ser Supremo y del ego individual respectivamente).

Kaya Kalpa

En la India, los retiros en oscuridad se denominan generalmente kaya kalpa. El término “kaya” significa “eterno” o “inmortal”. Kaya kalpa significa literalmente el “cuerpo eterno” (o  el “cuerpo en formación”).

Kaya kalpa constituye un tratamiento ayurvédico para rejuvenecer el cuerpo, que implica un aislamiento en la oscuridad, meditación y la aplicación de diversos brebajes herbales. Se puede incluso considerar una forma de Yoga. La medicina ayurvédica se desarrolló en el sur de la India de manera simultánea que el Hatha Yoga.

Kaya kalpa tiene tres objetivos fundamentales:

  1. Ralentizar el proceso de envejecimiento.
  2. Mantener una excelente salud física y una vitalidad juvenil.
  3. Posponer la muerte física hasta que uno alcance la jiva mukta: la liberación espiritual (de los efectos del karma).

En Hridaya Yoga (así como en el Jñana Yoga en general) el propósito fundamental no reside en el rejuvenecimiento del cuerpo físico, sino en la comprensión directa de que no somos sólo el cuerpo físico. Por esa razón no nos referimos a esta práctica como kaya kalpa, sino como “retiros en oscuridad”, tal y como lo denominan los adeptos del Dzogchen tibetano.

La perspectiva taoísta

Es un hecho que, aunque éste no es éste el propósito, el rejuvenecimiento del cuerpo físico se produce de forma natural en este tipo de retiros. A continuación haremos mención de algunos de los efectos físicos y psíquicos que se producen al permanecer en la oscuridad, en relación con la química cerebral.

Según Mantak Chia (en su libro Tecnología de la oscuridad):
“La oscuridad actualiza sucesivamente estados más elevados de la conciencia divina, correspondientes a la síntesis y acumulación de sustancias químicas psicodélicas en el cerebro. La melatonina, una hormona reguladora, aquieta el cuerpo y la mente en preparación para realidades más sutiles de niveles de conciencia más elevados (del día 1 al 3). La pinolina, que afecta a los neurotransmisores del cerebro, permite acceder a visiones y estados de sueño que emergen en nuestra conciencia consciente (del día 3 al 5). En última instancia, el cerebro sintetiza las “moléculas del espíritu”, hexametodi-dimetiltriptamina (5MeODMT) y dimetiltriptamina (DMT), que facilitan las experiencias trascendentales de amor y compasión universales (del día 6 al 12). La melatonina, la “molécula del sueño”, se produce en la glándula pineal, en respuesta a la oscuridad de la noche y a los ritmos circadianos de luz y oscuridad que están programados en el hipotálamo, una glándula endocrina ubicada en lo profundo del cerebro.

La melatonina afecta a los sistemas de los órganos principales, calma el sistema nervioso simpático y permite un rejuvenecimiento diario del cuerpo y la mente.

En el cuarto oscuro, la melatonina se acumula de manera progresiva en el cerebro”.

Soma: La energía regenerativa de la oscuridad 

Los yoguis asocian el fluido de la vida eterna, el soma, a la energía de la luna, energía vital esencial que recarga al ser humano durante la noche y que el sol interior hace “arder” (esta “combustión” aporta la energía que se manifiesta durante la vigilia en las diferentes acciones cotidianas). En este caso, el día simboliza todas las dualidades y el dominio personal de la acción, de la energía que se dispersa, mientras que la noche simboliza la eternidad, la contemplación, la regeneración y la estabilidad.

La noche oscura del espíritu y la tradición mística 

En la teología mística, tanto la oscuridad como la noche constituyen el símbolo de la tradición espiritual apofática. Es el neti neti de las Upanishads. Constituye la desaparición de todo el conocimiento que se define, analiza o expresa. Además, la oscuridad implica el estado de privación de toda evidencia y de todo apoyo psicológico. La noche sugiere el “vacío” o la “desnudez” que purifica la mente, elimina la “sequedad” o la “aridez” del pensamiento racional, revela anhelos sagrados, emociones sensuales e incluso las aspiraciones más elevadas.

Privado de luz, el individuo queda totalmente desposeído. Esto constituye la denominada doctrina del privato boni. Los recuerdos no nos pueden ayudar a comprender la situación actual. Se dice que el individuo se halla en “la nube del desconocimiento”. San Dioniso se refirió a esto como la “divina oscuridad”, la nigredo de los alquimistas.

La perspectiva alquímica

Los retiros de meditación en oscuridad tienen correspondencias significativas con el trabajo alquímico:
El “trabajo alquímico” comenzaba con la nigredo o la negritud. En la alquimia esta primera fase implica putrefacción y descomposición. Como primer paso en el camino hacia la piedra filosofal, todos los ingredientes alquímicos tenían que limpiarse y cocinarse durante largo tiempo para formar una materia negra uniforme. Esto constituye la muerte y el regreso al caos amorfo, que conduce a la fase blanca y, finalmente, a la rubedo, la fase roja de la libertad espiritual. El término “albedo” se refiere literalmente a la ablución, o al lavado de todas las impurezas mediante el aqua vitae (el “agua de vida”).

El viaje hacia la Oscuridad no constituye únicamente una primera fase, sino que es la esencia del trabajo alquímico espiritual, ya que sin él, el individuo permanecería sólo a un nivel superficial de mero pensamiento racional y existencia social dominada por dogmas. El siguiente es un importante adagio alquímico:

“Visita Interiora Terrae Rectificando Occultum Lapidem” (“Visita el interior de la Tierra; rectifica lo que allá encuentres y descubrirás la piedra oculta”). Para describir el “descenso a la oscuridad”, lo que el acróstico “VITRIOL” sintetiza, la alquimia ha preservado algunos símbolos muy antiguos.

El individuo (de hecho, solamente su personalidad) que desciende a su naturaleza original sufrirá una gran pérdida. Debe abandonar todos sus antiguos valores morales, sociales y espirituales. De este modo, se abrirá a un orden diferente, en mayor resonancia con la armonía del Todo.

Esto es lo que sucede en un Retiro en oscuridad.

Retiros de meditación en oscuridad: La perspectiva de Hridaya

Lo opuesto a un “lapso en la memoria”

Estar totalmente consciente en un retiro en oscuridad es como adquirir conciencia durante “la noche” u “olvido” del sueño profundo. En el libro Yo soy eso, Nisargadatta Maharaj explica que incluso durante la fase de sueño profundo el Conocedor (el Testigo Supremo) está presente:

“Pregunta: Durante el sueño no existe ni lo conocido ni el conocedor. ¿Qué mantiene al cuerpo sensible y receptivo?

Maharaj: Con toda certeza, no se puede decir que el conocedor esté ausente. La experiencia de las cosas y los pensamientos no existe, eso es todo. Pero la ausencia de la experiencia también es una experiencia. Es como entrar en un cuarto oscuro y decir: ‘No veo nada’. Un hombre ciego de nacimiento no sabe lo que significa la oscuridad. De forma similar, sólo el conocedor sabe que no sabe. El sueño es meramente un lapso en la memoria. La vida continúa”.

Tanto en un retiro en oscuridad, como en el sueño profundo, todo el mundo objetivo desaparece. Pero permanece el Testigo “rodeado” de la nada. Somos conscientes de la nada y, finalmente, en esta nada, el Testigo se revela como su verdadera naturaleza. Entonces, sigue siendo nada, pero esa nada ya no carece de sentido, ni es sólo un lapso en la memoria, sino que es la Conciencia plena, el Testigo.

Osho también aporta gran claridad acerca de la oscuridad y de la necesidad de entregarse a ella. Habla acerca de la “oscuridad negativa”, un concepto que describe la “parte oscura de nuestro ser” (los miedos asociados con nuestro mundo subconsciente), mientras que la “oscuridad real” es trascendental, la cual aporta el nirodha parinama, una profunda transformación de nuestro ámbito subconsciente.

Hablando sobre la superioridad de la oscuridad en comparación con la luz, enfatiza el simbolismo relativo de la luz mundana. (Así como la Oscuridad Absoluta, la Luz Absoluta puede ser un símbolo de trascendencia. En el Ser Supremo, no hay diferencia entre oscuridad y luz. Es oscuridad y luz a la vez).

“¿Por qué Dios ha sido simbolizado en todas partes como luz? No porque Dios sea luz, sino porque el hombre le tiene miedo a la oscuridad. Este es el miedo humano: nos gusta la luz y tememos la oscuridad, así que no podemos concebir a Dios como oscuridad, como tinieblas. Esta es la concepción humana. Concebimos a Dios como luz porque tememos a las tinieblas”.

“Si puedes amar la oscuridad, no temerás la muerte. Si puedes entrar en la oscuridad, y puedes entrar en ella sin temor, lograrás una relajación total. Si puedes volverte uno con la oscuridad, estás disuelto, es una entrega. Ahora no hay temor, porque si te has vuelto uno con la oscuridad, te has vuelto uno con la muerte. No puedes morir ahora. Te has vuelto inmortal”.

“Para empezar, se requiere una profunda amistad con la oscuridad”.

“Así que haz lo siguiente como primer paso: siéntate en la oscuridad, apaga las luces, siente la oscuridad. Ten una actitud amorosa hacia ella; permite que la oscuridad te toque. Mírala. Abre los ojos en una habitación oscura o en una noche oscura; comulga con ella, estén juntos, fúndanse en una relación”.

“Primero descubre tus miedos inconscientes y trata de vivir y amar la oscuridad. Está colmada de dicha. Una vez que lo sabes, y una vez que estás en contacto con ella, estás en contacto con un fenómeno cósmico muy profundo”.

“Los límites existen debido a la luz. Cuando no hay luz, los límites se disuelven. En la negrura nada se define, todo se funde en cualquier otra cosa. Las formas desaparecen”.

“Contemplar, meditar, fundirse… La oscuridad se despoja de toda distinción. A la luz, una persona es bella o fea, rica o pobre. La luz le otorga una personalidad, una distinción: educada, maleducada, santa o pecadora. La luz la revela como una persona distinta. La oscuridad te envuelve, te acepta, no como una persona distinta; simplemente te acepta sin ninguna definición. Te envuelve y te vuelves uno”.

“Cuando la oscuridad entra en ti, entras en ella. Siempre es recíproco, mutuo”. –Osho, El libro de los secretos

Elementos prácticos

Método

Durante los Retiros de meditación en oscuridad, debemos realizar algunas meditaciones con los ojos abiertos y otras con los ojos cerrados. Debemos mantener continuamente la Actitud Testigo, preguntándonos “¿quién Soy yo?” En este punto es aún más importante no dramatizar ni dejarse llevar por la imaginación. De esta forma, desarrollamos la capacidad de presenciar cualquier pensamiento, sensación o emoción que pueda surgir. Nuestra atención está en la oscuridad como expresión del Absoluto.

Tradicionalmente, los retiros en oscuridad eran realizados por practicantes avanzados en los linajes Dzogchen del budismo tibetano, y la duración variaba desde unas pocas horas hasta décadas. Algunos monjes tibetanos recomiendan el retiro en oscuridad de 49 días. Esta duración la recomendaban únicamente a los practicantes avanzados porque este retiro requiere estabilidad en el estado natural.

Algunos historiadores han sugerido que los antiguos egipcios y mayas también practicaban retiros en oscuridad, que tradicionalmente duraban diez días. Los sacerdotes o líderes espirituales entrarían en el centro de sus respectivas pirámides o templos, totalmente alejados de la luz y el sonido. Las catacumbas y la red subterránea de túneles de los primeros cristianos en Roma y muchos otros lugares, como las pirámides egipcias y las cuevas esenias cerca del Mar Muerto en Israel, también podrían haber sido utilizadas como lugares para retiros en oscuridad. En la tradición taoísta, la cueva, la Montaña inmortal, Huá Shan, representa la perfecta cámara de alquimia interior. El Tao dice: “Cuando te adentras en la oscuridad y esto se vuelve total, la oscuridad pronto se convierte en luz”.

Para los principiantes, no recomendamos retiros de meditación en oscuridad de más de siete días.

El agujero negro psicológico

De esta forma, nuestro subconsciente se descarga. Es similar a cómo se liberan las impresiones activas y pasivas (los residuos psicológicos o los samskaras) en los sueños durante la noche.

Aparentemente de manera paradójica, esta Oscuridad Pura absorberá muchos de nuestros rasgos oscuros, la “oscuridad” psicológica y los miedos que surgen de la falta de conciencia.

De la misma manera que los agujeros negros absorben enormes cantidades de materia, la oscuridad de la trascendencia puede absorber nuestras limitadas emociones personales y residuos psíquicos.

Recomendaciones para los Retiros de meditación en oscuridad

Es bueno dormir lo suficiente las noches previas a un Retiro en oscuridad. Generalmente, la gente comienza un retiro durmiendo mucho. No hay nada de malo en esto: es un proceso natural que viene con la relajación y la sintonía con los ritmos universales de la naturaleza. Pero también se recomienda tener largas sesiones de meditación.

El horario puede ser similar al de un Retiro Hridaya de meditación en silencio, pero esto es solo con fines de orientación y no es en absoluto obligatorio. Es importante estar libre de la idea de tener un horario estricto (que está relacionado con el hemisferio cerebral izquierdo, el racional). En un Retiro en oscuridad se debe desarrollar una actitud intuitiva, relacionada con el hemisferio cerebral derecho.

La conciencia aumentará y no hay necesidad de tener miedo al aburrimiento. En este punto nos daremos cuenta de que el aburrimiento es un concepto muy relativo porque está relacionado con el deseo y la avidez de estimulación. La relajación profunda y la conciencia eliminan gradualmente esta constante necesidad de estimulación. En la tranquilidad del cuarto oscuro, la “necesidad” de leer, ver televisión, trabajar en una computadora o charlotear con amigos se elimina gradualmente, y las tendencias subconscientes comienzan a disolverse en la luz de la Conciencia.

Se recomienda la práctica de Hatha Yoga, pero es mejor hacerla en el estilo contemplativo Hridaya Yoga, y evitar forzarla.

Cultivando la Actitud Testigo, los patrones de la mente pueden objetivarse más fácilmente. Por tanto, la mente puede trascenderse con facilidad. La conciencia del Corazón Espiritual se agudiza y revela nuevas dimensiones de profundidad.

Durante el retiro pueden aparecer diferentes imágenes y visiones. Incluso si parecen fascinantes o sagradas, cultivamos la conciencia de la Conciencia preguntando “¿Quién Soy yo?” y “¿Quién es el testigo de todas estas visiones?”.

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Para leer un artículo inspirador e informativo en inglés sobre lo que alguien escribió de su experiencia en un Retiro en oscuridad de 40 días, haz clic aquí.