Querido ser:

Como ya te has dado cuenta, la propagación del nuevo coronavirus es una amenaza muy grave, que pone en peligro la vida y la salud de muchas personas. Por favor no lo ignores ni tomes su impacto potencial a la ligera. Actúa con sabiduría y con gran precaución, de acuerdo con la gravedad de la situación en la que vives y los lineamientos de las autoridades sanitarias locales.

Higiene mental

A pesar de vivir en medio de eventos que pueden abrumar la mente, estos no deberían eclipsar el Corazón. Además de los lineamientos estrictos de salud e higiene física que podamos recibir, no ignoremos otro aspecto muy importante: nuestra higiene mental.

Recientemente, alguien me confesó que el 95% de sus pensamientos son sobre el coronavirus, principalmente preocupaciones, confusión y miedo. Este es probablemente el caso para la gran mayoría de las personas ahora, y la mayoría de nosotros ni siquiera nos damos cuenta de esta nueva condición de la mente.

El amor está en el aire

Solíamos citar la afirmación “el amor está en el aire” como una expresión experiencial de estar abiertos e inmersos en un campo de amor que no solo es personal, sino universal. Ahora, el refrán más común parece ser “el coronavirus está en el aire”.

Realmente espero que no esté literalmente en el aire que nos rodea, pero definitivamente está presente en nuestro entorno mental. Cuando la mayor parte de nuestra atención, pensamientos y emociones se centran ahí, cuando las noticias, los artículos de opinión y pronósticos sobre su difusión son ubicuos, y los videos en YouTube, Facebook, etc., se centran principalmente en ello, podemos desarrollar una especie de psicosis pandémica también.

Demonios y enfermedades en tradiciones antiguas

En muchas tradiciones antiguas, las enfermedades (especialmente las que ocurren como pandemias) a menudo fueron asociadas con un tipo de poder demoníaco. Esto no solo se debió a la falta de comprensión científica, sino también a la dimensión sutil de las enfermedades: el pánico y sufrimiento asociados.

Por ejemplo, el amor carece de encanto, de poesía y de santidad si lo reducimos a lo que dicen la biología y la psicología, que reduce la experiencia del amor a categorías como “hormonas”, “química del cerebro”, “el inconsciente” o “impulso sexual”. ” Del mismo modo, las enfermedades pandémicas portan no solo un virus, sino un tipo de poder demoníaco (por supuesto, la palabra “demoníaco” es solo una forma de dramatizar esta dimensión sutil). Es invisible y la falta de conciencia engendra venenos para las almas y las mentes con pensamientos de miedo obsesivo y confusión. La extensa sombra de la ignorancia alimenta monstruos ilusorios. Un poder demoníaco, aunque falso, parece real. Está sucediendo ahora: temblamos de miedo con cada estornudo y tos (incluso si está lejos de nosotros) o si nos duele la garganta.

No estoy diciendo que los hechos biológicos relacionados con el coronavirus deben ser ignorados o descartados. Pero es necesario hacer una distinción entre los efectos fisiológicos verificables y los efectos psicológicos provocados por el miedo, entre ser cauteloso y entrar en pánico.

El amor en los tiempos del cólera

Hay una exquisita novela de Gabriel García Márquez, El amor en los tiempos del cólera, que representa la belleza de un amor prohibido que florece después de décadas de una epidemia de cólera… Es una hermosa metáfora del poder inexpugnable del Amor, y una inspiración para nuestros tiempos.

El remedio de la meditación

Recuerda que en toda lucha, agitación y confusión, el momento Presente, la belleza del Corazón, todavía están allí, esperándonos.

La meditación consiste en ver los hechos precisamente por lo que son, en ecuanimidad, en amor, no afectados por miedos o deseos. Cuando dejamos de lado la carga de creencias, esperanzas y miedos, invitamos a más libertad y amplitud. Podemos estar confinados en una habitación pequeña, pero no estamos aburridos y nunca nos falta espacio, porque en el Corazón hay mucho espacio…

El poder del Corazón elimina los pensamientos distractores y obsesivos a medida que surgen. Esto alimenta un estado de conciencia clara, centrada. Al no ser nada (al liberar el ego, los miedos, las historias, etc.), nos convertimos en todo: una Realidad sagrada, fluida, dichosa.

Hay una antigua frase latina utilizada en la tradición cristiana: Crux medicina mundi (“La Cruz, medicina del mundo”). Parafraseando, podemos decir que la Indagación de Uno Mismo puede ser la medicina del mundo. Por lo tanto, ¡no es el virus el que llevará la Corona, sino el Corazón!

Para Rumi, ser sufí significaba “sentir alegría en el Corazón cuando aparece el dolor”. Se refería a la capacidad de sublimar las emociones personales en la libertad del Corazón Infinito. Por supuesto, incluso durante una pandemia, el dolor puede sublimarse en compasión y amor.

Jugar un juego con reglas cambiantes

En este momento, la humanidad parece estar en estado de shock. Las personas continúan con lo que saben, con sus hábitos, a pesar de que sus rutinas están profundamente perturbadas o completamente anuladas. En general, esta sensación de constante titubeo y agitación simplemente revela una humanidad que es frágil y confusa, lejos de ser madura. Las sospechas de bioterrorismo y las teorías de conspiración muestran que las personas confían cada vez menos en la dirección hacia la que se dirige el mundo tecnológico.

Esta pandemia y, cada vez más, todo el mundo moderno, está “como jugando un juego en el que las reglas cambian constantemente sin que éstas siquiera lleguen a ser claras, un juego del que uno no puede retirarse… y al que uno ya nunca puede regresar a jugar como antes”, como dijo Alan Watts.

Darnos choques conscientes

Lo que nos falta es una educación fundamental en la conciencia, en estar presente con lo que es. Nos olvidamos de abrazar lo que viene, con lucidez y serenidad, con santosha (satisfacción)… Descuidamos el arte de la desidentificación con el ego, que da libertad, empatía y disponibilidad a los demás y al Cosmos.

Necesitamos una educación en descondicionamiento. De lo contrario, necesitamos choques intensos para darnos cuenta de la inconsistencia de una cultura orientada hacia el dinero, hacia las cosas materiales y hacia la relevancia del ego. Estas son exactamente las condiciones que mantienen el estado de sueño. Tales choques pueden ser beneficiosos porque pueden despertarnos del sueño de la autosuficiencia.

Pero podemos darnos choques de consciencia. Simplemente podemos sorprendernos y preguntarnos acerca de la alienación mundial. En lugar de escapar, ignorar, resistir o reprimir, podemos enfrentar los obvios absurdos de nuestro tiempo. Podemos observar el miedo, entrar en contacto con él y aprender sobre su naturaleza irracional y engañosa. No se trata de cómo escapar de él. Es en un inquebrantable abrazo del Corazón a la angustia, que ocurre el despertar.

Disponibilidad

En tiempos difíciles, en momentos de conmoción, muchas personas descubren la dimensión sagrada del Corazón al rendirse. La Entrega es la disponibilidad abierta a lo que es. Si surge la necesidad de sacrificar tus deseos egoístas por los demás, por cuidar de los demás, por ayudar y expresar amor activamente, disponte.

Disponibilidad también significa mantener simultáneamente una ardiente disciplina interna y una paz natural, radiante. Si has de permanecer en cuarentena por un tiempo, permanece en tu corazón, como en un retiro de meditación, sin aburrirte o siendo perseguido por los demonios del miedo. Recuerda que, en última instancia, cada uno de nosotros está ante el umbral de la eternidad, en soledad con nosotros Mismos.

Consejos prácticos para estos tiempos

Mientras navegas estos nuevos tiempos, recuerda:

  • El inefable, el Corazón, el momento Presente siempre está ahí, disponible, esperándote. Incluso más que antes, ábrete a ese campo íntimo y actúa desde ese lugar…
  • El proverbio japonés que dice: “El miedo es tan profundo como la mente lo permite”.
  • Liberado de pronósticos y expectativas, no puede haber motivo para el miedo.
  • No hay necesidad de hacer grandes planes o vivir en pronósticos, permanece en el Presente.
  • La agitación de la mente empuja a las personas a hacer siempre algo. En estos tiempos, haz lo que realmente se necesita y luego atestigua el inútil ruido de tu mente…
  • La risa, el baile y la alegría son un virus mortal para el pánico. El fin del miedo es el comienzo de la sabiduría.
  • Cada vez que te des cuenta de que estás atrapado en pensamientos pesados sobre ti mismo, tus planes y tus problemas, considera a los demás, que también pueden llegar a tener problemas más grandes. Mantén una conciencia global. Está en la naturaleza de las mentes preocupadas, encogerse, en la de los corazones generosos, expandirse.
  • Date choques de conciencia. Sacúdete el egoísmo, despierta y cuida más a los demás.
  • Revisa tu interior por lo menos dos veces al día por la cordura de tu alma. Si encuentras que el miedo, la frustración o la agitación predominan, agárrate del Corazón y no dejes de meditar hasta que vuelva la paz. Abriga tu alma con Amor y bendiciones provenientes del depósito infinito de atman, el Ser Supremo.
  • Revisa regularmente la salud de tus amigos, parientes y personas cercanas, especialmente aquellos que están en mayor riesgo. Comunícate y disponte para aquellos que lo necesitan… Cuidar de los demás requiere que practiquemos más intensamente todo lo que pueda apoyar y ayudar energética y espiritualmente a otros seres humanos, especialmente a los ancianos.
  • No pases más de 15 minutos por día revisando las noticias. Y asegúrate de recibir noticias de fuentes confiables. De esta manera, evitas obsesionarte…
  • Contempla la diferencia entre tener miedo y ser cauteloso. Ser cuidadoso y estar correctamente informado no debe basarse en el miedo.
  • Expresar determinación e integridad.
  • Alimenta la confianza en el Corazón y la desesperación morirá de hambre.
  • Mira el cielo. Si estás confinado en una habitación, contempla el cielo de la conciencia en tu Corazón.
  • Haz conciencia de spanda, el poder activo del Corazón Espiritual. Úsalo para enviar bendiciones y compasión al mundo entero. Por lo tanto, ya no participarás en el problema sutil (miedos, angustia, preocupaciones), sino en la solución sutil (el campo de compasión de los Bodhisattvas).
  • De acuerdo con la inspiración de tu alma, reza diariamente a la Virgen María, Jesús o Tara, o invoca a Shambala para traer paz a las almas y las mentes de las personas, y para sanar a las personas afectadas por el virus.

Únamonos en meditación

En este momento, muchos de nosotros estamos juntos en un retiro de meditación en México. Cada día a las 9:00 a.m., 1:00 p.m. y 6:30 p.m., concluimos nuestras sesiones de meditación Hridaya enviando por 5 minutos bendiciones, compasión y amor a todos los enfermos de COVID-19 y para que todo el mundo sea liberado del sufrimiento para encontrar la paz y la amplitud del Corazón. Te invitamos a unirte a nosotros en estos momentos, o a hacer una pausa en cualquier momento que funcione para ti, para pasar de cualquier sentimiento de miedo o separación a un sentido de unión a pesar de las condiciones externas.

La próxima semana, comenzaremos a ofrecer meditaciones grupales sincronizadas dos veces al día. Les alentamos encarecidamente que se unan a nosotros. Compartiremos los detalles exactos en nuestra página de Facebook.

¡Un abrazo de Amor, de confianza y Quietud para todos ustedes! Estamos juntos, sahaja, en samsara y nirvana, tanto en las dificultades como en el esplendor interno, en la Conciencia pura.

Sahajananda