Atman

La palabra atman se ha utilizado para denotar el Ser Trascendental desde los tiempos de los antiguos Upanishads. Incluso la etimología de la palabra predispone este significado, ya que «â» en esta palabra es una partícula negativa y «tma» significa «oscuridad».

Por consiguiente, «âtma» o «âtman» significa «lo contrario de oscuridad», «resplandeciente». Como tal, constituye un concepto clave de la Metafísica hindú.

Âtman es el aspecto inmortal e inmutable de la existencia mortal, que es el sustrato de todo objeto de creación, incluyendo al ser humano. El Ser es el núcleo esencial del propio ser o lo que se conoce en la tradición cristiana como el alma eterna. Es la propia esencia de cada uno. En la mayoría de las tradiciones espirituales del Hinduismo, se le considera Conciencia Pura.

El Ser no puede verse, no puede percibirse, no puede alcanzarse, no puede ser comprendido, ya que es el que ve, el que comprende, el que observa, el que vive dentro de todos los seres encarnados y el hacedor de todo. En otras palabras, el Ser se revela sólo a sí mismo.

No intermedia ningún acto finito de cognición. Es la revelación suprema. Es la forma en que el Ser se convierte en el subjeto, el objeto y en los medios de la experiencia. Por consiguiente, el Shiva Samhita (1.62) afirma:

«Habiendo abandonado la percepción de los falsos estados [de conciencia], el que renuncia a toda volición con certeza ve el Ser [el objeto] en el Ser [el sujeto] a través del Ser [los medios de la revelación]».

Su verdadera naturaleza no puede explicarse o describirse de forma adecuada, ya que se encuentra más allá de los sentidos y de la mente. Sólo se puede revelar cuando toda la actividad sensorial cesa de impactar la mente y cuando la mente en sí misma se libera del movimiento de los pensamientos, los objetos sensoriales y el tormento de los deseos. Este misterio se revela cuando la mente se halla en un estado de quietud y el corazon está abierto. Uno sólo entra en (su) Totalidad llevando el vestido de la quietud.

En algunos contextos, la palabra âtman también significa ego, lo cual muestra otra verdad: que el ego no tiene una existencia separada del Ser. No es sino un reflejo del Ser en el espejo de la mente. Y la mente, con su sistema binario, necesita un primero y un segundo y debido a esto entrona el ego como el rey a quien otorga la posición de control y la propiedad, cuando en realidad no es más que un mero reflejo.

El Upanishad Katha explica el status relativo de estos dos seres de la siguiente manera:

«Hay dos seres: el ego separado y el atman indivisible. Cuando uno se pone sobre el Yo, mío, Atman se revela como el Ser real».

El Upanishad Mundaka es más explícito y poético: «Como dos pájaros posados en el mismo árbol, amigos íntimos, el ego y el ser, viven en el mismo cuerpo. El primero come los frutos dulces y amargos de la vida, mientras que el último los mira con desapego».

Y el Bhagavad Gita aporta inspiradores pensamientos acerca de âtman:

8:3 (…) El principio, la naturaleza eterna (de todos los seres) es Atman…

«6:7 Aquel que alcanza Atman obtiene la totalidad del mundo, ya que encuentra refugio en la Conciencia Divina, cuando (su cuerpo) no padece ni frío ni calor, ni felicidad ni aflicción, ni honor ni deshonra.

6:10 Un yogui siempre debe intentar concentrar su mente en Atman…

6:18 Cuando sus pensamientos purificados, están desprovistos de todo deseo material, se concentran únicamente en Atman, se dice que está en armonía.

5:17 Aquel que se percibe a sí mismo como conciencia, quien se identifica a sí mismo con Atman, cuya fe es sagrada en el Supremo, quien toma refugio solo en Él -aquel afronta la Liberación siendo purificado por la Sabiduría.

15:11 Aquellos yoguis que tienen la correcta aspiración llegan a conocer, no sólo sus propias almas, sino también Atman. Pero aquellos carentes de conocimiento no hallan Atman.

2:58 Cuando un yogui -como una tortuga que dibuja sus patas y cabeza dentro de su concha- restira sus sentidos de los objetos sensoriales, encuentra el conocimiento verdadero.

13:22 El Supremo Señor que todo lo Observa, Sustenta, Acepta, así como el Divino Atman -así denominado en este cuerpo- constituye el Espíritu más Elevado.

13:29 Aquel que cuida de que todas las acciones se realizen en prakriti junto con Atman permanece fuera de la acción -aquel realmente ve.

13:31 Eterno y no sujeto a prakriti, pese a residir en cuerpos, el Divino Atman no actúa ni está sujeto a influencia alguna…
15:32 Del mismo modo en que el Vacío omnipresente no se mezcla con nada debido a su sutileza, el Atman presente en los cuerpos tampoco se mezcla con nada.

10:8 Yo soy la fuente de todo; todo emana de Mí. Aquellos sabios que consiguen comprender esto Me rinden culto con profundo gozo en sus corazones.

10.9 Aquellos cuyos pensamientos viven en Mí, cuyas vidas se han entregado a Mí, que se iluminan unos a otros y constantemente conversan sobre Mí -están completamente satisfechos y dichosos.

Podemos concluir afirmando que la realización del Ser Trascendental es el ideal más noble y valioso de la existencia humana.