Los efectos fundamentales de la práctica de Hridaya Yoga son los siguientes:

  1. Mejora de la conciencia (la presencia de la Conciencia Testigo) de nuestra naturaleza verdadera: el Corazón Espiritual.
  2. Mayor sensibilidad a las energías y habilidad para armonizarlas y sublimarlas en el Sagrado Tremor del Corazón, spanda. Por tanto, somos capaces de comprender cómo la práctica del Yoga brinda entusiasmo, amor y aspiración a través del propio proceso de sublimación.

Permanecer en el sentimiento del «Yo» y devolverlo a su fuente constituye el principal efecto del Método de Autoindagación y Meditación, tal como se emplea en Hridaya Yoga. Esto genera la purificación de la mente inconsciente y, en última instancia, conduce a la Liberación Final, moksha. Por tanto, Hridaya Yoga describe los procesos sutiles (en los niveles consciente e inconsciente) a través de los cuales el ser humano común y limitado se transforma de forma progresiva en un ser liberado, jivanmukta.

Efectos físicos

Exiten evidencias científicas de que el Hatha Yoga y la Meditación tienen muchos efectos físicos beneficiosos. Se mencionan de forma específica en nuestros cursos como parte de la presentación de cada técnica. En lo que se refiere al cuerpo físico, las actitudes que se proponen en el Yoga del Corazón Espiritual brindan sanación física, psíquica y espiritual.

Además, esta sanación fortalece la confianza del practicante en las actitudes, creencias y prácticas que está siguiendo.

Los efectos sanadores y el estado general de salud son principalmente el resultado de la reestructuración de nuestro ser, de la vuelta al centro de nuestro ser, así como de la realineación de nuestras estructuras físicas, psíquicas y mentales.

Efectos psicológicos

A medida que se desarrolla una conciencia del Corazón, Hridaya Yoga nos ayuda a estar cada vez más centrados mental y emocionalmente. La conciencia del sentimiento del «Yo» (la Conciencia Testigo) evita e incluso elimina desórdenes emocionales. Este estado de armonía no es un estado abstracto ni inerte. Se caracteriza por un amor radiante y una alegría de la conciencia pura. Esto estabiliza aún más la incorporación del Corazón.

Cuando el Corazón se estremece con la emoción del amor puro, se produce un centramiento natural aquí, en el Corazón Espiritual. Esto constituye un remedio para cualquier forma de alienación. El amor es realmente un bálsamo universal. La alienación es un extrañamiento con respecto a los otros y a nosotros/as mismos/as (el término proviene del Latín «alienare» o «extrañamiento»). Genera una sensación de aislamiento. El enfoque en el Corazón Espiritual no puede crear un extrañamiento sobre lo que somos. Al contrario, nos brinda un sentido mucho más profundo de «intimidad con nosotros/as mismos/as», de «fe en “nuestra” naturaleza divina y en las energías universales».

Cuando se le preguntaba por los posibles peligros o efectos negativos de la conciencia del Corazón, Ramana Maharshi decía que considerar que la Autoindagación podía generar una alienación o problemas físicos era como temer que beber (amrita), el fluido de la inmortalidad, pudiera conllevar la muerte.

Efectos espirituales

El acto de centrarse y sumergirse en el Corazón da lugar a un sentido de la conciencia de Totalidad, Advaita. Todo se revela como interconectado mediante el propio trasfondo de la Realidad (de la Conciencia Divina). Emerge un sentido de conexión interna con los otros y con el entorno. Por tanto, debido a esto, existe una mayor capacidad para la compasión, la bondad, la amistad, la humanidad y un sentido ético. La intuición de la existencia de un solo Corazón, del mismo Corazón Espiritual, de la misma Realidad Divina, se vuelve cada vez más clara a medida que se profundiza en dicha conciencia.

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